1. Skip to Menu
  2. Skip to Content
  3. Skip to Footer

Es uno de los contados restos que en pie quedan de lo que fuera abadía de San Benito de Sahagún, Cluny de las Españas. Fue la entrada sur de la basílica. Esta obra fue labor de dos Maestros, Pedro Ezquerra de Rozas y Juan del Campo y Peña. El Pórtico o portería principal se remató en los Maestros Pedro de Ezquerra y Andrés del Hoyo, el día 28 de Junio de 1678. Ellos fueron los autores de la primera parte de la obra. Después esta obra se traspasará al Maestro Juan del Campo y Peña y sus Oficiales.
En el primer cuerpo existen dos hornacinas con las imágenes de los santos Facundo y Primitivo y por encima de las dos estatuas, dos inscripciones escritas en latín, que traducidas dicen lo siguiente: (la de la derecha dice así) Este pórtico en ruinas por su mucha antigüedad y levantado en honor del P. San Benito y de los Santos mártires patronos del monasterio y de toda España, se hizo nuevo con sillares de piedra y notable belleza reinando Felipe IV " El Magno ". Rey de España y de las Indias, y siendo Abad Gregorio, lector de la sagrada escritura por la Universidad de Salamanca ejecutándose la magnífica obra en 1662.

Detalle del escudo real

(la de la izquierda dice) El Rey Alfonso I " El Católico " fue el primero en restaurar la Basílica, insigne y Regia, en el año 754. Después de haber sido destruido otra vez, la edificó de nuevo. El Rey Alfonso VI. " El Monje " la engrandeció con magnificencia. El Abad Domingo III la construyó en el año 1183. En la franja de abajo de ático, hay una inscripción que dice: PHILIPUS BERROJO FACIEBAT.
El entablamento se inicia con un friso en el que los triglifos se alternan con metopas de simbolismo monárquico y eclesiástico. Mas arriba, sobre el ático, se esculpió el escudo real, presentándose también sendas esculturas de Alfonso III y Alfonso VI, dos de los principales benefactores de Sahagún. Los Reyes y escudo los hizo el Cantero Francisco de Agüero. Por último, la portada se remata con un frontón triangular con un vano circular moldurado.
"La genial idea de dejar esta gran obra en mitad de la calle, se debe al ingeniero de caminos Eduardo Saavedra y Moraga, al proyectar la carretera general que atravesaba Sahagún, tuvo la sensibilidad suficiente como para no derribar la fachada sur de un templo ya por entonces marchito y conservarla en pie a modo de arco honorífico. Por suerte, Eduardo Saavedra era un hombre ilustrado, que además de por su profesión, destacó como investigador, humanista, historiador, arabista, arqueólogo, filólogo, matemático y geógrafo. Fue catedrático de Mecánica Aplicada, fundador y presidente de la Real Academia de Ciencias Exactas, miembro de la Real Academia Española  y director de la Real Academia de la Historia. A él se deben descubrimientos tan espectaculares como el de las ruinas de Numancia, que fue el primero en excavar. Está claro que a don Eduardo debió de darle reparo proseguir con la escabechina que, el tiempo y el olvido, habían perpetuado sobre las ruinas del monasterio de San Benito el Real y pensó que colar la carretera por la arcada era la mejor manera de dar una utilidad a algo que, de lo contrario, habría acabado en cantera. (Patrimonio 32. Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León)"

Share

Conoce mejor Sahagún