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ITINERARIOS TURÍSTICOS
Sahagún - San Pedro de las Dueñas - Arenillas de Valderaduey - Grajal de Campos.
Partiendo de Sahagún, en dirección a Mayorga, a 5 Km., nos encontramos con San Pedro de las Dueñas. El monumento principal es el
Monasterio,
que nació a la sombra de la Abadía de San Benito de Sahagún, fue fundado a finales del s. XI.
y se construyó para albergar mujeres de la nobleza y grandes señoras ( dueñas ).
La iglesia, de estilo románico-mudéjar, se comienza en piedra y se acaba en
ladrillo. De planta basilical, sobre el presbítero de la capilla mayor se alza
una torre totalmente de ladrillo, es de planta cuadrada y de sección
progresivamente decreciente. Es digno de atención el conjunto de hasta dieciséis
capiteles, llamando la atención el que representa el rostro de siete
monjas, pero todos son muy instructivos.
Es de resaltar en la capilla mayor, el crucifijo a tamaño natural, obra del escultor Gregorio
Fernández (los eruditos aseguran que es el mejor de todos
cuantos hizo) y un retablo del s. XVI.
Hoy día, el monasterio está habitado y atendido por una Comunidad de Monjas
Benedictinas con Residencia para estancias de retiro y también de descanso, con
hospedería y comedor para residentes y pasajeros.
Continuando por la misma carretera y después de pasar la localidad de Galleguillos
de Campos, en un cruce a la izquierda, se encuentra la Iglesia de Santo Tomás
de Aquino, en
Arenillas de
Valderaduey, de estilo románico - mudéjar y en su interior un precioso
retablo alusivo a S. Juan de Sahagún (visitar su página web:
www.arenillas.es.vg/
)
Volviendo sobre nuestros pasos y otra vez en S. Pedro de las Dueñas,
atravesamos la discreta loma que separa la vega del río Cea de la del
Valderaduey, en dirección a Grajal de Campos, que está a un paso.
En ésta villa, señorío de D. Hernando de Vega, comendador mayor de Castilla a
finales del s. XV, podemos admirar su
Castillo Artillero, de aspecto cuadrado y
unos 60 m. de lado, con torres cilíndricas en los extremos, llamando la
atención los sólidos muros de piedra gris traída de la Montaña Palentina. Su
construcción data de principios del s. XVI.
Son dignos de destacar
El Palacio de los condes de Grajal, anejo a la Iglesia
Parroquial de S. Miguel Arcángel. Obra del primer tercio del s. XVI. La parte
principal del palacio la hicieron los Maestros Arquitectos que trabajaban para
los Comendadores Santiaguistas en La Mancha, Alcalá de Henares, Villarejo de
Salvanés (Madrid) y otros lugares.
La Iglesia Parroquial de San
Miguel: Aunque es obra renacentista, de los
s. XVI - XVII, su estilo y arte de ladrillo recuerdan el estilo comarcal mudéjar.
Tiene una esbelta y bien plantada torre, sobre la que corre el ingenioso dicho
de que tiene cinco esquinas y le falta una para tener cuatro. El dicho tiene su
explicación sobre el terreno y ante la vista de la configuración de la torre.
Su interior está formado por tres naves cuyos arcos escarzanos se apean sobre
gigantescas columnas toscanas. Tiene un magnífico retablo mayor, obra del escultor Roque Muñoz y un relicario
que el Papa Paulo III donó en Roma a Doña Leonor Osorio, esposa de Don Juan de
Vega.
Convento de Franciscanos
Descalzos: Convento e Iglesia, con el título esta de Nuestra Señora de la Antigua, fueron fundación de Doña Leonor
Osorio. Los frailes Franciscanos estuvieron hasta los años de la
Exclaustración y siguientes. En 1882, el edificio abandonado fue inaugurado
como convento de Religiosas Carmelitas Descalzas.
(visitar su página web:
www.teleline.terra.es/personal/josemi73/grajal/ )
La vuelta a Sahagún, la podemos hacer, tomando la carretera Palencia-Sahagún,
que pasa a los pies del Castillo, por su parte Norte.
Sahagún - Villapeceñil - Cea - San Pedro de Valderaduey - Renedo de Valderaduey - Joara - Sahagún.
Queremos en ésta jornada, mezclar unos lugares que nos muestran sus
riquezas artísticas con otros que nos invitan al descanso y la degustación de
unas buena viandas.
Saliendo de Sahagún con dirección a Cistierna, a unos 5 Km. nos encontramos
Villapeceñil que fue feudo de la Abadía de Sahagún y se conserva su huella
evidente en la torre y en la
Iglesia de San Lorenzo. En el interior, el retablo
mayor, fue donado por Tomás de Sierra, hijo. Es una obra brillante y armoniosa.
Saliendo de Villapeceñil en dirección a Cea, a 2 Km., nos
encontramos con Trianos, en esta localidad, estuvo el
Monasterio de Santa Maria la Real de Trianos, fundado en el siglo
XII por la familia de los Tello Téllez de Meneses. Lo cedieron a los
canónigos regulares de San Agustín, (bajo el patrocinio de los Reyes de
Castilla y la Santa Sede), a los que relevaron en 1520 los dominicos que
hicieron del monasterio un centro de estudios de renombre agregado a un
colegio universitario y con facultad de conceder grados académicos. El
estudio de Trianos, al que se habían aplicado rentas procedentes del
priorato de San Miguel de Escalada, desapareció al ser desamortizados los
bienes del convento y exclaustrados sus monjes. El retablo mayor de la
iglesia monacal, se encuentra en la actualidad en la iglesia de Santa Cruz
de las MM. Benedictinas de Sahagún, adonde fue trasladado desde su
anterior emplazamiento: la iglesia de la Trinidad de Sahagún. Otro de los
retablos del Monasterio se encuentra en la capilla de Jesús de la misma
localidad. (Ver
restos del monasterio)
Siguiendo nuestro camino hasta la villa de Cea - la Mirífica
Ceya, plaza estratégica codiciada por castellanos y leoneses en sus disputas
territoriales, que restaurara hacia el 872 Alfonso III el Magno - a orillas del río de su mismo nombre, sobre el
que podemos ver un bonito
puente, obra de Maestros transmieranos en 1638. Tuvo
reformas y arreglos en el s. XVIII.
En un cerro que domina la villa y la vega, hay una torre semiderruida de un
castillo del s. XV con dos o tres pisos que se encubrían con bóvedas de
cañón ya hundidas. En tiempos fue muy considerado por su situación y se
constata que sirvió de prisión del Rey navarro García I. Esta villa tuvo un
floreciente núcleo judío y una importante trayectoria histórica ligada a
nombres como el Rey Alfonso III, su poblador; el Rey Fernando I, hermano del Rey
García de Navarra, y el Rey Felipe III que otorga el marquesado de Cea a D.
Francisco de Sandoval. Hoy, como en otras poblaciones, nada nos hace adivinar
esos tiempos tan florecientes.
En el s. X el Cronista Sampiro la llamó CIVITAS MIRÍFICA. Este titulo figuró
hasta la Edad Media.
Varios señores la poseyeron y dominaron: Los Albuquerque, los Núñez de
Guzmán y los Gómez de Sandoval y Rojas, Duques de Lerma, Denia y Uceda,
señores de Cea y su término, en el s. XVII.
Cea, como ya decía el autor de la Picara Justina, está dividida en dos
Barrios, el de Santa Maria y el de San Martín. Tuvo mas iglesias, pero hoy en día
son las dos que existen, cada una en lo mas alto del barrio.
La Iglesia de Santa Maria, posee una imponente barbacana y entrada a la iglesia,
obra de Juan de Bedia.
La Iglesia de San Martín, ha tenido mucha historia y también varias reformas.
Parte del retablo mayor que aún se conserva fue obra de Pedro Pinos, escultor
de Cea en 1631 (visitar su página web
www.terra.es/personal/elceano/home.htm )
En la carretera hacia Cistierna y dentro de la población hay un cruce que nos
lleva a la localidad de S. Pedro de Valderaduey, una vez llegados a ésta,
tomamos la que nos conduce a Renedo de Valderaduey. Situado al final de la
carretera, entramos en él y ante la posibilidad de confundirnos, lo mejor será
preguntar a un vecino la forma de llegar a
Fuente Entable, nombre con el que se
conoce a uno de los manantiales que dan origen al río Valderaduey. Es este un
lugar surcado de innumerables arroyos y regueras, entre robles y encinas,
matorrales de urces y escobos o retamas con sus flores olorosas donde las abejas
acopian el polen para llevar a
las colmenas
que abundan en el lugar. Todo ello
nos invita a dar cuenta de las viandas, acompañadas de un buen trago de vino en
bota que pondremos a refrescar en la fuente. En las inmediaciones de Fuente
Entable y dominando este paraje tan bello, se encuentra
la ermita de San Roque, de hermosa arquitectura.
Salimos de Renedo por la carretera que nos llevará hasta Sahagún, y recorridos
unos 20 Km., nos encontramos con Joara, pequeña localidad en la que podemos
admirar en su
Iglesia de San Andrés, un retablo de Berruguete,
recientemente restaurado, es una joya de arte de escultura y sobre todo de
pintura. Pintado y dorado por el pintor leones Cristóbal de Colmenares en 1641.
Escogió algunas historias de la vida, milagros y martirio de San Andrés.
Sahagún - Gordaliza del Pino - Vallecillo - Castrotierra de Valmadrigal - Castrovega de Valmadrigal - Valverde Enrique - Santa Cristina de Valmadrigal - Matallana de Valmadrigal.
Saliendo de Sahagún
por el Camino de Santiago y siguiendo la carretera Nacional 120, a 12
Km.,se encuentra Gordaliza del Pino, cuya localidad ya figura en los S. X
y XI con el nombre de Gordariza y Gordaliça del Pinnón, con la Iglesia
de Nuestra Señora de Arbas.
Elaboración artesana de pastas y roscas.
La bodega cooperativa
Unión del Páramo, donde se puede conseguir un excelente vino ( visitar su
página web:
www.geocities.com/gordaliza_del_pino/gordaliza.htm ).
Continuando nuestro camino por la misma carretera 7 Km. mas adelante, nos
encontramos con Vallecillo el primer pueblo de la RUTA DEL ANTIGUO
SEÑORÍO DE VALMADRIGAL (que duró aproximadamente 400 años. Felipe II,
en 1587, suprime dicho señorío).
La iglesia de San Pedro, tiene una torre que Gómez Moreno dató en el siglo XVI
( visitar su página web:
www.vallecillo.es.vg
)
Tradicionalmente los mozos siguen cumpliendo con la costumbre de
pinar
el mayo la víspera del 1 de mayo por la noche y también con la de
colocar el ramo en la casa de las mozas.
A 4 Km., por la misma carretera llegamos a Castrotierra de
Valmadrigal, que
fue capital y centro administrativo del antiguo señorío.
El mapa arqueológico
de la provincia de León sitúa en Castrotierra un castro preastur de la 1ª
Edad del Hierro (900-450 a. de C.). El recinto castreño está ubicado al
noroeste de la localidad y responde al tipo Soto de Medinilla
(Valladolid). Mucho antes de la Edad del Hierro, en el período Achelense
del Paleolítico, hubo hombres primitivos viviendo en la zona de
Castrotierra.
Es típico el
conjunto de bodegas excavadas en
las defensas terreras de
una fortaleza medieval hoy desaparecida. Este castillo, que era de
tierra y disponía de un torreón circular, constituía la defensa armada del
territorio del señorío. Los señores de este territorio eran los obispos
de León. Los vasallos de las localidades de Valmadrigal estaban
obligados a reparar el castillo cuando éste se deterioraba. Parece ser que
la picota y horca se emplazaba a los pies del castillo, lugar donde
aparecen muchos huesos humanos, probablemente pertenecientes a los
delincuentes ejecutados.
Los vinos de la tierra elaborados con la uva prieto picudo se pueden
degustar en la cooperativa vinícola Valmadrigal, fundada en 1969.
La procesión del encuentro de Semana Santa (Domingo de
Resurrección) va acompañada de cánticos y es la más hermosa de la
localidad.
Castrotierra todavía conserva muchas casas de barro y adobe, material de
construcción típico de la zona.
Siguiendo nuestro camino, a 5 Km., nos encontramos Castrovega de
Valmadrigal. El insigne
obispo Cuadrillero mandó construir en ésta localidad un palacio y una gran
bodega, así como una huerta. En el siglo XIX todavía se podían ver algunos
muros del palacio. Bodega y huerta, de las que aún se conservan vestigios
en nuestro días, siguen apellidándose " del obispo ".
En la parte mas elevada de Castrovega existió un castro, fácil de
defender gracias a sus pronunciados desniveles naturales y del que ya
hablara César Morán en su memorable libro de viajes "Por tierras de León"
(1925).
La iglesia,
está construida en el lugar donde estaba el antiguo castro. Otra iglesia, pero ésta en ruinas, se encuentra en La Veguellina, un pueblo ya prácticamente abandonado.
La espléndida festividad de La Cruz de mayo, celebrada el 3 de dicho mes,
ha merecido el interés periodístico (Diario de León, Filandón 5-V-1998),
entre otras razones, porque se reza un original credo.
A 1 Km., de ésta población siguiendo nuestro camino llegamos al cruce con
la carretera Nacional 601 y 5 Km., a la izquierda de éste cruce se
encuentra Valverde Enrique. En un antiguo documento figura un pueblo
llamado Valverde de Valmadrigal. Seguramente se trata del actual Valverde
Enrique, que tomó el nombre de un propietario destacado.
La iglesia de San Mamés, restaurada gracias al cuidado y la participación
de los vecinos, iluminada con focos por la noche. Desde su
entorno se puede contemplar un amplísimo territorio desde " el mirador del sur de León ".
Cuenta con un bosque de encinas de 60 hectáreas y lagunas frecuentadas por
aves.
Desandando el camino que nos trajo hasta Valverde Enrique y dejado atrás
el cruce con la N-120 llegamos a Matallana de Valmadrigal, a la entrada de
ésta población, sale una carretera que nos llevará a Santa Cristina de
Valmadrigal (2 Km.) para visitar su
iglesia parroquial con su
maciza torre fortaleza.
Ruiz de Alarcón sitúa la acción de su comedia " Los
pechos privilegiados " (1634) en esta localidad. Santa Cristina (visitar
su página web:
http://es.geocities.com/santacristinadevalmadrigal/ posee un
rico patrimonio en bodegas y palomares que despertarán el interés del
viajero.
A nuestra vuelta, en Matallana, en la torre de
la iglesia, se puede
contemplar el reloj de sol más antiguo de la provincia de León (siglo XV).
Existen en la localidad dos talleres de alfarería abiertos a los
visitantes y una fábrica de quesos.
Por San Cristóbal, el 10 de Julio, sus habitantes celebran una romería
hasta su ermita a las afueras del pueblo. En esta romería. además de misa,
procesión, comida campestre y baile, las mozas le cantan al santo un
precioso ramo, adornado con puntillas y roscas, que finalmente se rifa
entre los asistentes.
Es una de las zonas de mayor concentración de
avutardas del norte de
España y por tanto de toda Europa.
Siguiendo la carretera dirección León, volveremos a enlazar con el Camino
de Santiago en la localidad de Mansilla de las Mulas.
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