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Nace en Sahagún el
30 de mayo de 1814, ( el menor de 11 hijos: Rafael, nació en Grajal, Maria del
Carmen, que nació en Boadilla, José, Francisco, Eusebio, Manuel y Tomasa,
nacieron el Grajal y Agustín, Domingo y Petra en Sahagún ), fue bautizado
en la Iglesia de Santiago el Mayor de Sahagún.
El padre: Manuel Benito de Castro de Salas, nacido en Valduvieco (León) ( el
menor y único varón de cinco hermanos: María Alfonsa, Benita, Josefa Petra y
Rosa ), el 12 de enero de 1763. Bautizado el día 16. Hijo de Jerónimo y María.
Los abuelos paternos Felipe de Castro y Dominga de la Moral, fueron vecinos de
San Vicente del Condado. Los abuelos maternos Miguel de Salas y María de Zima
residían en el vecino pueblo de Villarratel.
La madre: Ildefonsa o Alfonsa Pajares Santos, ( la tercera de siete hermanos )
nacida en Sahagún el 15 de febrero de 1769, bautizada en la parroquia de San
Tirso el 27 de dicho mes. Era hija de Francisco Pajares Salcedo y Juana
Santos Martínez. Tanto los padres como los abuelos paternos, Lucas Pajares y
Manuela Salcedo, eran vecinos de Sahagún. Los abuelos maternos, Frexmes Santos
Salvadores y Dominga Martínez, eran vecinos y residentes en Astorga,
comerciantes y labradores. La casa familiar, estaba ubicada en la Calle
Colación de Santiago o Calle del Rastro. Los padres poseían tierras de labranza
y viñedos.
Manuel e Ildefonsa, se casan en Enero de 1793 en la Parroquia de San Tirso. A
los pocos meses, se trasladan a vivir a Grajal de Campos, donde fijaron su
residencia en la Cuadrilla de San Andrés, convergencia de la Calle Mayor con la
del Vado. Consigue la Abacería de la Villa Condal, en subasta, como mejor
postor, que le fue adjudicada por 1750 reales. En 1795 se fueron a vivir a
Boadilla, se instalan junto a la iglesia de El Salvador donde consigue también
la abacería de la Villa. En 1796 vuelven a Grajal de Campos, donde se establece
y abre su tienda de Maestro de Obra Prima ( zapatero que hace calzado nuevo ),
adquiría el material , con el que trabajaba, al curtidor Manuel Conejo, vecino
de Villada donde éste poseía un cortijo de reses. Los contratos de compraventa
ascendían a 3.000 y 4.000 reales de vellón cada año, por los " pedazos de suela,
hojas de vaquita...". En Grajal no poseía propiedad inmueble alguna. El
día 7 de febrero de 1797 solicitó del Corregimiento de Grajal la condición de
vecino de la Villa, ya que únicamente estaba considerado como residente. El
Regimiento le admitió al día siguiente " por vecino sin que en ningún tiempo
goce de patrimonialidad por las regalías por las que gozan los verdaderos
vecinos hacendados ".
El 22 de enero de 1827 muere en Sahagún, Ildefonsa, la madre de Fernando de
Castro, en su testamento mejora a sus hijos Domingo y Fernando "con el remanente
del quinto y tercio de mis bienes". Nombró herederos únicos y universales a sus
hijos supervivientes Rafael, José, Domingo y Fernando. Impone categóricamente
que " las mejoras y bienes vayan a sus hijos, pues mi intención es que no vayan
a mi marido ".
El padre de Fernando, a partir de 1820, se dedica a la agricultura, sobre todo
en atender las viñas que eran propiedad de su mujer y vive humilde y
precariamente.
Muerta su esposa, se casó enseguida con Petra León y murió el 28 de marzo
de 1828. La inscripción de la partida de defunción, en la Parroquia de Santiago,
lacónica y entrecortada, de apenas dos lineas dice " Murió en un pueblo distante
dos o tres leguas de esta Villa, repentinamente ".
" Huérfano a los doce años y recogido por un hermano, el primer acto de propia
individualidad de que di señal fue que, destinándome a entrar en religión,
preferí la Orden Franciscana a la Benedictina, por ser más pobre y austera y
conformarse más con las estrecheces y sufrimientos del Pueblo al que yo me
inclinaba por instinto ", aclara Fernando en la Memoria Testamentaria.
El hermano que le recogió a la muerte de su madre, fue José, vecino de Grajal.
Domingo (Benito) se encontraba como novicio en Celorio y Rafael carecía de
entidad económica y de acogida, al haberse casado dos veces. Por otra parte, el
aún niño Fernando había frecuentado Grajal con su padre, y le unía gran afecto y
amistad con su hermano José, lazos que continuarían estrechándose hasta el final
de sus vidas. La familia de José de Castro y Gertrudis Población había adquirido
posición y hacienda en Grajal y en su casa se vivía un ambiente eminentemente
religioso y clerical. Tenían dos hijos pequeños y durante el tiempo que Fernando
permaneció con ellos les nacerían otros dos. De aqui se desprende y deduce que a
su sobrino Fernando, huérfano, sin futuro en la vida, le "destinaran a entrar en
religión".
En la Cátedra de Gramática de Grajal, dirigida por los Franciscanos
Alcantarinos, conoció a fondo a la Orden Franciscana en la que ingresó.
En enero de 1845 Fernando se trasladó a Madrid. Carecía de medios para realizar
los estudios y grados de Licenciatura y Doctorado en Teología, en la Universidad
Central. Ángel Juan Álvarez Alonso, Secretario de Cámara y Real Estampilla, le
prestó en 1846, "9.600 reales en metálico sonante", para sufragar gastos de
residencia y matrícula en la Universidad. De aqui que le nombre testamentario en
1857 y en su Memoria Testamentaria de 1874 pide a sus albaceas que " tengan con
él demostración de afecto y le entreguen algún objeto personal por lo que
contribuyó a mi elevación y encumbramiento ". Sin embargo, el préstamo no fue
realizado sin contrapartida, Fernando acudió a su hermano José y éste tuvo que
embargar a favor de Ángel Álvarez, la casa de Grajal con su pozo y diez viñas en
términos como la Rugía, Turrutalba, Santa Catalina... La deuda fue saldada el 28
de mayo de 1848.
(
Saber más:
www.fernandodecastro.org/biografia.htm
http://www.filosofia.org/rev/bas/bas22114.htm )