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Esta iglesia
declarada BIC, es la más antigua;
empezó a construirse en el siglo XI para terminarse en 1.123; sobre peña
berroqueña en la base y el ábside hasta dos metros de altura, con sus
columnas por fuera, y otras para el arco de adentro y en las del arco
toral, la obra de sillería es fácil de fechar porque las arquerías de los
ábsides como los capiteles de la torre guardaban similitud con la capilla
de San Mancio en el monasterio. Los ladrillos tienen medidas caprichosas:
45 ctms. de largo por 35 de ancho; es de rara mezcla, con tres naves,
macizas, grandes, amplias. Los arcos son esbeltos y algunos llevan
recuadros. El crucero está en la cabecera bajo el muro ancho que nace de
un arco de herradura bien acentuado, Los pilares son cruciformes, y forman
un cuadrilátero, cubierto por techo de madera, con recuadro central de
artesonado. Las dos pilastras delanteras se unen con otras dos laterales y
terminan en capiteles labrados. Estas columnas son el basamento de la
torre. En el siglo XVII se restauró, desfigurando pilares y renovando
bóvedas.
El lienzo Norte ha sido renovado, y
el de poniente, aunque ya es viejo. Sólo el del Sur conserva una pequeña
portada de triple arco apuntado, con recuadro y friso de esquinillas, y a
los lados series dobles de recuadros en vez de arquillas, y otro friso
igual por encima.
Existen tres capillas, la central,
que es mayor y en forma de trapecio; las columnas se truecan en pilares a
mitad de altura; bóveda de cañón redondo con arco agudo. Las dos laterales
son semicirculares, con bóvedas de cascarón y arcos de herradura. En el
crucero de la derecha existen dos sepulcros muy curiosos, con leyendas y
escudos.
En el altar había una imagen de San
Miguel sobre curioso diablo, del siglo XVII; ahora está en el museo.
Los ábsides circulares son tres,
exteriores, semicirculares, con arquerías. Hasta una altura de dos metros
sube la piedra con arquerías típicas, iguales a la de la torre.
El mayor es el central, con tres
órdenes de ventanas; una primera fila de arcos dobles y encima de estos
hay recuadros con ventanillas y cornisas, y el del norte fue derribado
para ser convertido en sacristía.
El
interior de la iglesia forma tres naves amplias con armaduras
renovadas, y sus arcos divisorios, excepto dos hacia los pies, hoy
macizados y son semicirculares.
Lo más curioso es la torre, con más
valor arqueológico. Se alza sobre la capilla central; es
rectangular, de tres pisos formados por arquerías que van disminuyendo con
relación a la altura. La primera fila por la parte del ábside está
compuesta por cuatro arcos gemelos, apoyados en una pequeña columna siendo
la del centro sustituida por una pilastra de ladrillo. La segunda fila
está compuesta por seis arcos iguales que los anteriores para columnas en
parejas ligadas por capiteles que se apoyan sobre ladrillos. La
tercera la componen siete arquitos ya sin columnas de ladrillos, y después
de unos hilados descansa la enhiesta de un gran voladizo, sobre unos
grandes canecillos de madera. Los arcos son de medio punto y doble los más
de ellos. En esta tercera fila están colgadas las campanas. Para subir se
utiliza escalera que arranca de la base por entre los ábsides.
La portada está en el lateral, con triple arco apuntado con recuadro y un
friso pequeño seguido de otro mayor, corrido.
Ha sido reconstruida porque se
derrumbó el 2 de marzo de 1.948. La iglesia se renovó en 1.960, siendo
bendecida e inaugurada por el obispo Almarcha..
En la Escuela de Arte Sacro se ha
construido por Andrés Seoane un sagrario románico. reproducción de la
Puerta del Perdón de San Isidoro. Se ha empleado la piedra de Boñar,
revestido el interior de rojo. Representa el "Cordero y los Evangelistas",
de bronce, que con los apóstoles de la parte superior fue echa en los
talleres Froila. La reconstrucción se debe a Luis Menéndez Pidal.
Se puede visitar durante todo el año. Horario de invierno de 10,15 a 14,00 y de
15,00 a 17,50. Lunes
y martes cerrado y domingo (tardes). Horario de verano de 10,15 a 14,00 y de 16,30 a
20,00. Domingos tarde y lunes y martes cerrado. |