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ALFONSO VI

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1078
- El 1 de marzo el rey
Alfonso VI otorga al abad don Julián que nadie de mi imperio, ni
extraña alguno,`pueda entrar en ninguna de vuestras villas para exigir a
sus habitantes ni fonsado ni fonsadera. Es decir, declaraba
a los moradores de los pagos del abadengo exentos del servicio militar, al
que estaban obligados todos los súbditos del imperio, eximiéndoles
asimismo de la fonsadera o tributo pecuniario (
ver vocabulario de tributos de la época
) que cubría tal exención en
quien no quería hacer el servicio militar. |
(1040-1109). Rey de León (1065-1109) y de Castilla (1072-1109). Nieto de Sancho de Navarra, heredó de su padre Fernando I el trono leonés en 1065 y de su hermano Sancho el castellano en 1072. En un principio, de afrontar luchas intestinas por el mantenimiento del trono, pues le es disputado por su hermano mayor Sancho II de Castilla, quien logra derrotarle en las batallas de Llantada (1068) y Golpejera (1072). Como consecuencia de ello, Alfonso es encarcelado en Burgos y posteriormente desterrado a la ciudad musulmana de Toledo. El asesinato de Sancho, posiblemente por encargo de Alfonso, en la ciudad de Zamora le convierte de nuevo en rey de León y le permite reclamar el trono castellano como heredero, con el apoyo incondicional de su hermana Urraca. La relación entre ambos hermanos nunca ha sido debidamente aclarada, promoviéndose los rumores ya en la época de un posible incesto.
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Cualidades de Alfonso VI
“ Su nobleza
se conjugó con su valentía; sobresa-
Jiménez de Rada, Historia de |
Durante su mandato Alfonso VI se dedicó
a consolidar los territorios heredados y a extender las fronteras a costa
de los musulmanes. Así, el primer objetivo fue la conquista del reino de
Toledo, lo que se consiguió en 1085. De esta manera lograba controlar los
pasos serranos principales del sistema montañoso Central y las
guarniciones que los custodiaban, extendiendo su dominio y área de
influencia sobre los reinos taifas limítrofes. El hostigamiento sobre el
reino de Murcia organizado por García Jiménez desde el castillo de Aledo y
el excesivo tributo, exigido con dureza a los señores musulmanes, obliga a
estos a solicitar ayuda de los imperios africanos, lo que significa el
principio de
la intervención almorávide en la
Península. El desembarco de tropas culmina con la derrota de los ejércitos
de Alfonso en la batalla de Sagrajas (1086) a manos de los almorávides de
Yusuf, lo que significa un fuerte
retroceso en las aspiraciones cristianas. La derrota orienta un cambio de
política de Alfonso hacia los reyes taifas, mostrándose más conciliador y
tolerante hacia el Islam y retomando el título con que se autoproclamó
antes de la caída de Toledo de "Emperador de las dos religiones". Sin
embargo, los almorávides han descubierto la debilidad del poder cristiano
y la posibilidad de establecerse definitivamente en territorio peninsular.
Así, desembarcan otra vez en 1088 y asedian Aledo, siendo ahora
derrotados. Un tercer intento en 1091 culmina con la ocupación de los
reinos taifas y con el asentamiento definitivo del poder almorávide. Se
inicia así una etapa expansiva que pasa por las batallas de Consuegra
(1097) y Uclés (1108), que significan grandes pérdidas para Alfonso VI,
tanto territoriales (Uclés, Ocaña, Cuenca, Huete), como humanas (el
infante Sancho, heredero al trono, el conde García Ordóñez). Las únicas
victorias cristianas no logran parar el empuje musulmán, a pesar de la
defensa de Toledo en 1090 y las expediciones del
Cid
(Valencia, 1094). Durante su
mandato, además, se produjo una profunda reestructuración interna del
reino, que se plasmó en el terreno político en los fueros de Burgos
(1073), Sepúlveda (1076) o Logroño (1095) y, en el ámbito
religioso-administrativo, en la reasignación de sedes episcopales a Ávila
(1087), Salamanca (1102) y Burgos (1075). Además, debido a la influencia
de sus esposa francesas, continuó la política de asimilación de las ideas
europeas emprendida por
Sancho III, promoviendo la
integración de los monasterios en la reforma cluniacense, nombrando
obispos franceses para las sedes eclesiásticas principales y fomentando la
peregrinación a Santiago de Compostela,
en cuyos principales puntos del camino surgieron barrios franceses.
Además, se produjeron profundos cambios en el terreno de la liturgia, al
sustituirse el rito mozárabe o visigodo local por el romano, imperante en
el resto de Europa, a pesar de la oposición popular. Sustituyó también la
escritura visigótica por la carolina. Fue llamado Pater Patriae. El 30 de junio de 1109 muere Alfonso VI y fue traído a SAN FACUNDO su cadáver, siendo
sepultado el 12 de Agosto de ese mismo año,
según se recoge en su testamento, " Escogí para mi sepultura a San
Facundo, por demostrarle, aun en la muerte, el mucho amor que le tuve en
vida "se plantea entonces un fuerte problema sucesorio, tras la muerte de su
hijo Sancho en la batalla de Uclés. A los graves problemas fronterizos se
suma ahora una guerra civil, que se resolverá en favor de su yerno
Alfonso I de Aragón.
Su primera esposa fue Inés, de origen francés 1073/4. Falleció en el 1077
y fue sepultada en
el monasterio de San Facundo de Sahagún.
En los primeros meses del 1079, se casa con Constanza, viuda del conde de
Chalon-sur-Saone, nieta del rey de Francia Roberto II el Piadoso,
hija menor de Roberto - duque de Borgoña - y, para mas títulos, sobrina
del abad Hugo de Cluny.
En el año 1093 fallece Constanza de Borgoña, su segunda esposa y es enterrada
también en el monasterio de Sahagún.
En 1094-1100 estuvo casado con Alberta de Lombardía,
que fue enterrada también en el monasterio benedictino de Sahagún.
Unos
años mas tarde perdería la que fue su cuarta esposa, Zaida, nuera de Al
Mutamid de Sevilla, a la cual había tenido como concubina desde 1091/1092
y con la que tuvo el único hijo varón Don Sancho; en 1107 la convirtió en
esposa legítima casándose con ella y llamándola con nombre cristiano
Isabel.
Finalmente se casó con Beatriz, también de origen francés, con la cual
estuvo casado desde 1107 hasta su muerte, diecinueve meses mas tarde.
Fuente:Artehistoria